Existen muchos tipos de violencia de género contra mujeres y niñas. Aquí, por desgracia, y a pesar de vivir en una sociedad “desarrollada” (lo pongo entre comillas porque me siguen sorprendiendo cosas que pasan dentro de nuestras fronteras) se siguen dando muchos demasiados casos de algún tipo de violencia contra las mujeres y niñas, o contra algunas personas sobre la base de su sexo o género. Esperemos que algún día no haya que tener un día para denunciar hechos como estos.

Este año conocimos en detalle una de estas formas de violencia de género que ocurren en algunas partes del mundo. En Nepal existe una vieja tradición hindú llamada Chhaupadi (intocable) que obliga a las mujeres y niñas a permanecer alejadas de sus familias mientras tengan la menstruación por considerarse “impuras”. Parece mentira, pero en algunas zonas remotas del oeste del país, y a pesar de estar prohibida esta práctica, siguen existiendo aldeas castigadas por esta práctica irracional. En una entrada anterior ya comenté como año tras año son varias las víctimas del Chhaupadi que acaban muriendo por diferentes motivos o que son víctimas de abusos sexuales o violaciones mientras están aisladas y alejadas del resto del pueblo. Y en ella también os hablaba de Clara, y de la gran labor que están realizando con la ONG Be Artsy para acabar con esta tradición irracional y empoderar a las niñas y mujeres de estos pueblos mediante diferentes iniciativas.

En el siguiente vídeo puedes ver un resumen de lo que es el Chhaupadi, con diferentes opiniones de varios protagonistas (vídeo en inglés):

A principios de año mediante Time For Action empezamos a colaborar con Be Artsy. Después de conocer en detalle las actuaciones que estaban llevando a cabo decidimos realizar una aportación económica. En el viaje del pasado mes de Octubre tuvimos la oportunidad, por fin, de pasar unos días con Clara después de su recién regreso de Achham y Kalikot, dos de las provincias donde están actuando con el resto de personas que forman la asociación. Para llegar a esa zona tan alejada se necesitan 4 días, 3 noches, 2 autobuses, 1 jeep y una caminata de 5 horas como consecuencia del mal estado de las carreteras y caminos. Como véis, toda una odisea. Además, cuesta encontrar personal sanitario que se quiera desplazar hasta un punto tan alejado de la capital, Kathmandu. Clara se suele desplazar con una o dos enfermeras que le ayudan a realizar los talleres de concienciación y que además le ayudan a comunicarse con las mujeres de estos pueblos donde difícilmente es posible encontrar a alguien que hable inglés. Clara está aprendiendo nepalí, pues el idioma es una gran herramienta para ganarse la confianza de las personas y poder empatizar con ellas.

“La higiene menstrual es una condición fundamental para el logro de los objetivos estipulados de desarrollo para este milenio” – Naciones Unidas

Después de intercambiar llamadas, whatsapps y algún SMS pudimos reunirnos con ella. Queríamos que conociera a Toni Aguilar, el responsable de la asociación The Direct Help Foundation, por la gran experiencia acumulada después de trabajar durante más de diecisiete años con mujeres y niñas. Toni dirige junto con Maiya la Kumari House (casa de las princesas), una casa de acogida para niñas situada en el barri Dhalko, a unos 10 minutos a pie de Thamel.

Clara es una de esas personas con las que podrías pasar horas conversando, y no tan sólo de su gran experiencia en Nepal. Juntar a Clara y a Toni fue una brillante idea, pues sumando las experiencia de ambos se pueden conseguir cosas muy interesantes, como por ejemplo introducir el uso de la copa menstrual en la cultura nepalí. Algo difícil por las creencias, costumbres y valores de la sociedad, pero no imposible. Mientras tomábamos un té con Carol y algunos de los voluntarios de Time For Action, Clara nos resumía cuál era la situación en el oeste del Nepal y las dificultades que se iba encontrando para llevar a cabo el proyecto Rato Baltin.

Clara Be Artsy en Nepal
Clara en uno de sus viajes al oeste de Nepal

Entre las acciones que se llevan a cabo mediante el proyecto, destaca una, y es la entrega de un kit que consiste en un cubo -que contiene los ítems de formación cuando no estén en uso, llevar agua limpia para lavar la copa menstrual y usar en la letrina, y también puede usarse para hervir y esterilizar las copas menstruales una vez al mes-, una copa menstrual, una toalla, y jabón.

A lo largo de todo el tiempo que estuvimos hablando, Clara nos contó lo duro que es a veces tener que dormir durante semanas en camas repletas de chinches, o lo mucho que echa de menos algún plato que no sea el típico Dal bhat, pues allí existe poco más que arroz y lentejas con alguna verdura (con suerte) para comer y cenar.

También compartió con nosotros historias que todavía estamos digiriendo, como es el caso de las violaciones que ocurren a veces en estos refugios apartados. Las niñas, algunas de ellas con edades muy tempranas, después de ser violadas prefieren guardar silencio y no confesar los hechos, porque de saberse correrían el riesgo de que nadie quisiera casarse con ellas, un hecho que las dejaría aisladas de la sociedad.

Esperemos que poco a poco este tipo de prácticas se vayan extinguiendo en Nepal, y en las zonas donde se sigue aplicando esta práctica llamada Chhaupadi. Mientras tanto a Clara y al resto de compañeros de BeArtsy les seguirá haciendo falta nuestro apoyo para poder llevar a cabo la gran tarea.

Os animo a realizar una donación a través de BeArtsy o Time For Action y a compartir este artículo con quien creas necesario:
La Caixa ES07 2100 0009 7202 0161 1652 (Time For Action: concepto Chhaupadi)
Banc Sabadell ES23 0081 0900 8200 0430 1934 (Be Artsy: concepto Rato Baltin)
Campaña crowdfunding GoFundMe

Gràcies Clara!

Enlaces de interés:
Página web de la asociación BeArtsy
Entrevista a Toni Aguilar en El Periódico.